miércoles, 19 de junio de 2013

CARTA REFLEXIVA DE FIN DE SEMESTRE. por Minerva Bueno R.



CARTA REFLEXIVA DE FIN DE SEMESTRE.

     A ustedes, mis estimad@s  estudiantes

     Estamos culminando un periodo académico más. Dios y la Universidad me dieron el chance y privilegio de ser su profesora de Matemática I. En principio me encontré con un grupo de estudiantes maravilloso, con ganas de aprender y a la expectativa de lo que les deparaba esta nueva experiencia educativa. 

     Particularmente considero que las expectativas iniciales (tanto del curso como las mías) han sido plenamente satisfechas, ya que organizamos entre tod@s un espacio de estudio abierto para compartir dudas, inquietudes  y criterios, con libertad para discrepar y presentar distintos enfoques en el desarrollo de ejercicios. Debatir en clase sobre procedimientos matemáticos fue sumamente interesante, ya que esto conllevo a un ambiente académico donde aprendimos en conjunto, recreando una relación de socios de aprendizaje, más que de docente a estudiante, aperturando una forma proactiva de interrelacionarnos entre nosotros y con la materia. Tuvimos la oportunidad de aprender de distintas fuentes de saber, desde la académica (representada por un docente presencial –mi persona– y por los profesores virtuales que explicaban en los vídeos publicados en el blog de la materia) y por fuentes no tan protocolares (como la personificada por los dicentes que conformaban la sección en cuestión y por otros estudiantes fuera del aula de clase, que hacían sus explicaciones por you tube). Esta diversidad nos abrió el panorama hacia distintas metodologías o nos confirmaban los caminos más cortos o más fáciles para ejecutar los desarrollos numéricos.

     La dinámica de aprendizaje, basado en un feedback efectivo entre docente-dicente y entre dicente-dicente, además de reportar un desarrollo intelectual y cognitivo a cada uno, nos permitió crecer como personas, al compartir nuestros conocimientos sin egoísmos, reconociendo la importancia de la participación de tod@s y del trabajo en equipo en la resolución de problemas, siendo estas actitudes positivas trasferibles a cualquier entorno donde convivamos.

     El acompañarlos durante este proceso de aprendizaje fue vivencia realmente enriquecedora para mí, porque me permitió disfrutar de distintas formas de ser y hacer, lo que me hace reflexionar y madurar tanto personal como profesionalmente. Espero que para Ustedes también haya sido gratificante este tiempo que compartimos y aprendimos juntos.

     Para finalizar, con Ustedes viví nuevamente lo extraordinario de ser docente, y en agradecimiento como regalo les dejo una sencilla bendición irlandesa:
“Que el camino venga a tu encuentro,
que el viento sople a tu favor y,
hasta que volvamos a vernos
Dios te sostenga con la palma de su mano”.

      Todas las bendiciones del mundo para Ustedes,  con aprecio,  Minerva Bueno.